Josep Renau y su viaje en México
Autor: Georgina Partida
Imágenes: Cortesía IVAM
19 de junio, 2024
Josep Renau, una figura crucial en la vanguardia española, fue un prolífico artista, diseñador gráfico y cartelista del siglo XX. Nacido en Valencia en 1907 y fallecido en Berlín en 1982, destacó durante la Guerra Civil como Director General de Bellas Artes del gobierno de la República.
Ahí desempeñó un papel fundamental en la seguridad del Tesoro Artístico de Madrid y en la organización del Pabellón Español en la Feria Internacional de París de 1937. Por muchos conocido, también juega un papel muy importante en la historia del arte y diseño gráfico en México.
Durante su periodo en nuestro país (1939-1958), Renau innovó un estilo entre sus contemporáneos; su notable trabajo como cartelista hizo eco con fuerza en la escena cultural mexicana, donde sus trabajos pasaron a ser ejemplos por antonomasia. Su compromiso ideológico con la revolución y el cambio social se reflejaba en sus creaciones llenas de figuras exageradas, contrastes y matices.
Mientras que en Europa el fotomontaje ya tenía un peso relevante en la esfera artística, en México, él fue precursor de esta técnica, estableciendo un importante vínculo estético entre el contexto español y el mexicano. El estilo característico de Renau, donde la política y el arte convergían, dejó una huella indeleble en el panorama artístico nacional y sentó las bases de lo que sería la identidad gráfica mexicana en las décadas subsecuentes.
En la época de oro del cine mexicano, Josep Renau diseñó carteles a los artistas más importantes de la época: algunas de estas películas fueron "La mujer sin alma" con María Félix como protagonista; . "La mujer de todos" y "Río Escondido", cuyo atractivo principal era la poderosa interpretación de Rosita Quintana. Su habilidad para combinar lo visual y lo ideológico se tradujo en una estética distinta y llamativa, que se convirtió en una característica estampada de esta época áurea. Los carteles que diseñaba para las películas no eran meros instrumentos publicitarios, sino piezas de arte que reflejaban la esencia de la narrativa fílmica y las tensiones sociales de la época.
Además de su trabajo en la industria cinematográfica, también desarrolló una amplia gama de portadas para las revistas Futuro y Lux. Durante ese tiempo, su creatividad contribuyó significativamente a ensamblar la imagen visual de esta industria pujante. A través de su enfoque innovador, Renau aportó una dimensión política al diseño gráfico, proyectando su compromiso con la revolución y el cambio social. Esto constituyó una transformación tangible en la manera en que se percibían y utilizaba la comunicación gráfica en México, transformándola en plataforma para el discurso social. El papel de Renau en el diseño no fue simplemente de carácter estético, sino que trascendió haciendo una contribución duradera al desarrollo de la sociedad moderna de esa época. Por otro lado, en el contexto del arte, su colaboración con el muralista David Alfaro Siqueiros en los murales 'Retrato de la burguesía' y 'La electrificación total de México acabará con la miseria del pueblo', junto con su serie de fotomontajes 'The American Way of Life', son testamento de su influencia en el arte de nuestro país.
Su residencia en México duró cerca de dos décadas, antes de trasladarse a Alemania Oriental, donde continuó su carrera en las artes gráficas y manteniendo siempre su fuerte compromiso con la función social del arte. Estos dos exilios, primero a México y más tarde a la República Democrática Alemana (RDA), representaron la consolidación de su reputación como defensor de la vanguardia en el arte y en el diseño.
Ahora, esta narrativa se encuentra curada en la exposición que lleva por nombre: 'Josep Renau: Hacer el arte operativo. Diseñar el porvenir' en el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno). Además de presentar un recorrido por su vida, esta muestra nos comparte una serie de obras seleccionadas de su temprana carerra, sus exilios y su desarrollo profesional, las cuales sostienen su convicción como un defensor ferreo del arte como agente de cambio social y su intensa inclinación hacia el fotomontaje político. Todo esto, resguardado en un respeto riguroso hacia el uso de técnicas modernas y vanguardistas. Esta exposición estará vigente hasta el 08 de septiembre del presente año.
Citas:
La dedicación de Renau a producir obra comercial ocupó en México la mayor parte de su jornada laboral. Para un artista como él, curtido en las trincheras de la propaganda política y con profundas convicciones sobre la función revolucionaria del arte, la ingente producción de materiales gráficos comerciales no podía generarle más que una profunda desazón.
Su etapa muralista más sólida se produjo a finales de la década de 1960, cuando fue con- tratado para decorar el nuevo centro de formación de la industria química de Halle-Neustadt, ciudad creada en 1964 para albergar todo un complejo habitacional y educativo dedicado a esta actividad productiva, paradigma de desarrollo de la planificación socialista.
IVAM.